El roscón de Reyes es uno de esos dulces que saben a fiesta, a familia y a mañanas de 6 de enero. Aunque hoy lo asociamos totalmente a los Reyes Magos, su historia viene de lejos: ya en la antigua Roma, durante las Saturnales, se preparaban panes dulces con frutas y se escondía un haba en su interior. Con el tiempo, esta costumbre fue pasando de generación en generación hasta convertirse en el roscón que conocemos hoy.
Su forma redonda simboliza una corona y las frutas escarchadas recuerdan a las joyas reales. Y, cómo no, dentro seguimos encontrando la sorpresa y el haba, que hacen del roscón algo más que un simple dulce: es un momento divertido para compartir en familia.
Hoy en día las tradiciones también se adaptan, y el roscón de Reyes sin gluten demuestra que nadie tiene por qué quedarse sin su trocito. Gracias a nuevas harinas y recetas mejoradas, es posible disfrutar de un roscón esponjoso y delicioso, apto para celíacos, sin perder la esencia de este clásico navideño.

Ingredientes:
- 250 g. de Mix bollería
- Ralladura de 1 naranja
- 5 g. de levadura especial para masas dulces
- 100 g. de huevo batido
- 10 g. de agua de azahar
- 140 g. de leche
- 50 g. de mantequilla blanda
Decoración:
- Guindas escarchadas
- Almendras laminadas
- Azúcar
- Agua de azahar
Relleno:
- 500 g. de nata para montar
- 3 c/s de azúcar
Elaboración:
- Mezclar la harina con la levadura y la ralladura de naranja. Agregar el huevo, la leche y el agua de azahar, y amasar hasta tener una masa lisa y homogénea sin grumos.
- Añadir la mantequilla y amasar hasta integrar.
- Con una lengua de silicona engrasada con aceite formar una bola dentro del bol. Tapar y dejar reposar 10 minutos.
- Espolvorear harina sobre la encimera y sobre la masa, las veces que sea necesario para formar un cilindro de unos 40 cm. de largo y colocar en una bandeja de horno sobre papel encerado. Unir los dos extremos sellandolos bien para formar el roscón.
- Tapar y dejar fermentar hasta que doble su volumen (aproximadamente 2 horas).
- Mientras poner a hidratar las almendras laminadas para que no se quemen al hornear.
- Pincelar con huevo batido y decorar con las guindas, las almendras laminadas y pegotes de azúcar con un poquito de agua de azahar.
- Hornear a 170 grados durante 30 minutos.
- Dejar enfriar sobre una rejilla y, opcionalmente, cortar por la mitad y rellenar con nata montada con un poco de azúcar.







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