La baguette es uno de esos panes que no necesitan presentación. Nacida en Francia a principios del siglo XX, se hizo famosa por su forma alargada, su corteza bien crujiente y su miga esponjosa. Desde entonces, se volvió un clásico infaltable en desayunos, almuerzos y picadas alrededor del mundo.
Aunque la receta original lleva harina de trigo, hoy la cocina se adapta a todos, y esta baguette no es la excepción. En esta versión la hacemos sin gluten, usando una premezcla casera que nos permite lograr un pan rico, liviano y con esa textura que tanto nos gusta.
Porque comer sin gluten no significa resignar sabor, esta baguette es perfecta para acompañar comidas, hacer sándwiches o simplemente disfrutarla calentita, remember: pan recién hecho siempre es buena idea.

Ingredientes:
- 420 g. de Mix pan crujiente
- 4 g. de levadura seca
- 335 g. de agua
- 20 g. de aceite de girasol
- 15 g. de miel
Elaboración:
- Mezclar la harina con la levadura. Agregar el agua, la miel y el aceite y amasar hasta tener una masa lisa y homogénea sin grumos.
- Con la lengua de silicona engrasada con aceite formar una bola dentro del bol. Tapar y dejar reposar 10 minutos.
- Espolvorear harina sobre la encimera y formar un cilindro con la masa. Dividir en tres porciones y formar las baguettes con cada una de ellas.
- Colocar en la baguetera, tapar y dejar fermentar hasta que doblen su volumen.
- Greñar cada baguette haciendo unos cortes en diagonal y hornear, con vapor, a 220 grados durante 20 minutos.







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