El pan de molde nació cuando la panadería se volvió más práctica y moderna, a finales del siglo XIX y principios del XX. La idea era simple: un pan blandito, rectangular y fácil de cortar, perfecto para el día a día. Cuando empezó a venderse ya rebanado, se volvió todavía más popular y pasó a ser el rey de los sándwiches y tostadas.
Con el tiempo, el pan de molde fue cambiando para adaptarse a nuevas formas de comer. Y ahí entra el mío: un pan de molde sin gluten, hecho con harinas alternativas pero con la misma misión de siempre —ser cómodo, versátil y rico—. En resumen, es la versión actualizada del clásico de toda la vida, pensada para que todos puedan disfrutarlo sin preocuparse por el gluten.

Ingredientes:
- 350 g. de Mix pan brioche
- 3,5 g. de levadura seca
- 420 g. de leche
- 15 g. de aceite de girasol
Elaboración:
- Amasar todos los ingredientes hasta tener una masa lisa y homogénea sin grumos.
- Con una lengua de silicona engrasada con aceite formar una bola dentro del bol. Tapar y dejar reposar 10 minutos.
- Espolvorear harina sobre la encimera y formar un cilindro de 20 cm. Introducir en un molde con tapa de 20 cm., tapar y dejar fermentar hasta que doble su volumen.
- Hornear a 220 grados, con vapor, durante 40 minutos. A los 20 minutos retirar la tapa del molde.
- Desmoldar y dejar enfriar sobre una rejilla.













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